Historia del Calzado III
PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVIII
Felipe V (1700-1746) y Fernando VI (1746-1759)
Felipe V inaugura el siglo XVIII y con él comienza la dinastía de los Borbones en España.
Heredará del reinado anterior la pugna existente entre el típico vestido “a la española”,
traje negro compuesto por jubón, ropilla, calzones y ferreruelo; rematado con el singular
cuello de golilla, que había sido imitado por todas las cortes europeas; y el vestido “a la
francesa”, compuesto por casaca, chupa y calzón.
En el vestido femenino las diferencias eran muy notables entre los usados por la
mujer española y la moda francesa, que acabaría por imponerse aunque no por completo.
El vestido “a la española” incluye jubón o casaca
y una amplia falda (basquiña o brial), mientras
que el vestido “a la francesa” está compuesto por
un vestido largo, abierto por delante, que deja ver
una falda interior.
Una vez terminada la
guerra de Sucesión , en Palacio se fue olvidando el traje a la
española y la Corte de Madrid siguió principalmente
los dictados de la de París.
El zapato español masculino a lo largo de todo el siglo XVII se caracterizó por ser totalmente
plano. Cuando en Francia se pusieron de moda los zapatos de tacón, siguiendo
las directrices de Versalles, Madrid también se acogió a esta moda.
FELIPE V
El uso de las botas es escaso y excepcional
para montar a caballo o ir de caza. Sí
es habitual el uso de “botines” y de “polainas”,
que, con forma de bota pero sin zapato,
cubren toda la pierna y se abotonan o
abrochan con hebillas por la parte de afuera.
